La palabra “fascista” la usa todo el mundo para todo, y al hacerlo ha perdido todo su significado. Cuando todo es fascismo, nada lo es… y así el verdadero autoritarismo entra por la puerta de atrás sin que nadie le grite.
Crisis económica, miedo, rabia → aparece el “hombre fuerte” que dice: “La culpa no es tuya, es de ELLOS”.
Trump, Orbán, Bukele, Putin, Maduro, Pedro Sánchez, Claudia Sheinbaum, Daniel Ortega… da igual si se etiquetan de izquierda o derecha: el mecanismo es idéntico. Una bota en la cara duele lo mismo sea militar o revolucionaria.
La gente está harta de lo “políticamente correcto” y, por reacción, muchos jóvenes ya no solo votan populistas… sino que admiran abiertamente a Hitler o Stalin. Sí, lo has leído bien. ¿Por qué? Porque la libertad es incómoda y exige responsabilidad. Y cuando el mundo se asusta, prefiere un “Papá Estado” que llegue, dé un puñetazo en la mesa y le diga: “Tranquilo, yo me encargo”. El autoritarismo ya no necesita tanques: gana elecciones democráticamente y luego desmonta la democracia desde dentro mientras la gente aplaude pensando que esas cadenas son “soberanía”. La historia no se repite… pero rima. Y ahora mismo está rimando muy fuerte. No caigas en la trampa de creer que esto solo pasa “en la derecha” o “en la izquierda”. El nacionalismo y el líder fuerte son veneno puro, venga envuelto en la bandera que venga. Despierta antes de que tengamos que hacer cola para entregar nuestra libertad a cambio de venganza. Mira el vídeo completo y dime si no te suena todo esto demasiado.