Continuamos con esta serie sobre el origen conocido de algunas frases hechas, refranes o expresiones que utilizamos continuamente en nuestro lenguaje cotidiano.

 

1. Dar(le) plantón a alguien

Significado: no acudir a la cita concertada previamente con alguien, dejándolo esperando a que aparezca la otra persona sin saber que no se va a presentar.

Ejemplo: «Había quedado con los músicos de la orquesta en la fuente de este parque, pero me dieron plantón y estuve casi dos horas esperando».

Origen: este dicho proviene del mundo castrense, como tantos otros muchos. El «plantón» era, originariamente, un soldado o un miembro de cualquier cuerpo de guardia, que tenía la responsabilidad de vigilar un puesto. Se le conocía así, coloquialmente, por parecerse a una planta, dada su posición siempre estática y recta.

2. Tener monos en la cara

Significado: este modismo es empleado generalmente como pregunta, al estar molestos cuando alguien se nos queda mirándonos fijamente, sin apartar la vista de nosotros.

Ejemplo: «¿Qué estás mirando? ¿Acaso tengo monos en la cara?»

Origen: al igual que otros muchos dichos, en realidad no tiene nada que ver con estos simpáticos primates, sino con la palabra «momo». De acuerdo con la RAE, un «momo» es un gesto, figura o mofa que se ejecuta regularmente para divertir en juegos, mojigangas y danzas; y es que tal vocablo proviene a su vez del nombre del dios griego de la burla y el sarcasmo (que además también era el dios de los escritores y poetas): Momos. Por lo tanto, el uso correcto de la expresión era «tener momos en la cara» pero como tantas otras frases hechas, por desconocimiento e ignorancia la población fue derivando fonéticamente la palabra hasta llegar a «monos».

 

3. Tocar madera

Significado: por lo general empleamos esta expresión en el mismo momento en el que nombramos un hecho positivo o negativo, con el fin de intentar que la fortuna nos sonría.

Ejemplo: «El avión va a cruzar por el centro de una enorme madera. Tocaremos madera para que ningún rayo nos alcance».

Origen: ya sea bien por creencias religiosas, supersticiones o tradiciones, la madera de los árboles ha sido siempre considerada como un símbolo de buenos augurios y protectora de la naturaleza. Los antiguos celtas, entre otras muchas civilizaciones, a partir de su visión animista de la vida, tenían la creencia de que al tocar los árboles entraban en contacto con el alma de estos. Para los cristianos, por ejemplo, la madera era el material que conformaba la cruz donde murió Jesús. Los griegos y los indios norteamericanos, a su vez, cuando vieron que durante las tormentas eléctricas los rayos solían caer sobre las copas grandes robles, relacionaron a los árboles con los poderes de los dioses, creyendo así que residían en sus troncos y atraían las descargas eléctricas. Con el paso posterior de los siglos, se terminó acuñando la expresión «tocar madera» como resultado de este tipo de creencias.

 

4. Tener potra

Significado: tener suerte o ser afortunado.

Ejemplo: «Hizo una quiniela sin tener ni idea de fútbol y obtuvo once aciertos. ¡Qué potra tiene!»

Origen: una de las acepciones para la palabra «potra» según la RAE es «hernia de una víscera u otra parte blanda». Con este tipo de hernias, y generalmente en las afecciones articulares, aumentan las molestias en los individuos que las padecen cuando se producen cambios meteorológicos, debido a las variaciones de presión y humedad en el ambiente. Así pues, estas personas que podían «predecir» el tiempo que iba a hacer antiguamente eran considerados algo parecido a magos y se les temía e incluso veneraba por ello. Semejante don no pasó inadvertido para la Historia, y los que tenían «potras» eran vistos como seres muy afortunados. Finalmente, esta expresión acabó llegando hasta nuestros días.

»INSOMNIA». Ilustración de Abdelrahman Darwish.

5. Pasar la noche en vela

Significado: permanecer despierto durante toda una noche, siendo incapaz de poder dormir y aquejado de insomnio.

Ejemplo: «Mi vecino montó una fiesta hasta las siete de la mañana y me pasé toda la noche en vela por culpa del ruido que hacían».

Origen: en España, durante la Edad Media, era una tradición muy frecuente entre las órdenes de caballería velar las armas la noche anterior a ser investidos como caballeros. Esta vigilia nocturna era considerada como una especie de rito de iniciación, y con el tiempo acabó dando pie al nacimiento de esta expresión.

 

6. Ser un cursi

Significado: empleamos esta palabra para definir a algo o alguien que pretende ser fino y elegante sin serlo en realidad, o a alguien que hace uso de sus sentimientos de una manera que nos parece ridícula, vergonzosa o de mal gusto.

Ejemplo: «Esa marquesa lleva a su perro vestido con un traje de color rosa. ¡Qué cursi!»

Origen: la proveniencia de la palabra es realmente incierta, pero la teoría más comúnmente aceptada a día de hoy tiene por protagonista a José María Sbarbi, un sacerdote y filólogo gaditano que publicó en el año 1873 un recopilatorio de refranes en el que se aventuraba a proclamar que el término procedía de la existencia de una familia francesa apellidada «Sicur» que vivía en Cádiz. Debido a su forma ampulosa en el vestir, pretenciosa y ridícula, se empezó a hablar de ellos empleando la metátesis «Cursi» ( figura retórica que consiste en derivar una palabra cambiando el orden de las sílabas) para evitar que se enteraran de que se referían a ellos cuando se reían.

 

7. Tomar(le) el pelo a alguien

Significado: expresión que utilizamos cuando engañamos a alguien, generalmente riéndonos o burlándonos de esa persona.

Ejemplo: «El gobierno dice que no hay dinero para subir los salarios mientras ellos cobran cada vez más. ¡Nos toman el pelo y se creen que no nos damos cuenta!»

Origen: existe la teoría actual de que este dicho podría ser originario de la ofensa que suponía el acto de tirar del pelo o de la barba (o cortarla) para los griegos y los romanos (y muy especialmente de los espartanos), la cual era símbolo de su dignidad, hombría y valía en la batalla. Esa tradición de respeto capilar se mantuvo a lo largo de los siglos, y hacérselo a alguien durante la Edad Media era una ofensa muy grave, que podía desembocar en un combate a muerte.

Too Much FIFA. Ilustración de Harrison yinfaowei.

8. Tener más moral que el Alcoyano

Significado: con esta frase nos referimos por lo general a alguien que es constante y tenaz para conseguir sus objetivos, aunque estos resulten evidentemente inalcanzables.

Ejemplo: «Quería llegar desde Madrid hasta Barcelona sin parar a repostar. ¡Tiene más moral que el Alcoyano!»

Origen: el «Alcoyano» es un equipo de fútbol oriundo de la ciudad de Alcoy (en Alicante, España) que durante la dictadura franquista militó durante 4 temporadas en la primera división del fútbol español. Salvo una temporada en la que consiguió una meritoria décima posición (por delante incluso del Real Madrid, aunque había 14 equipos en la liga durante aquellos años), el resto de temporadas fue más bien un club mediocre que peleaba arduamente por la permanencia (evitar el descenso de categoría), siendo famosos por su coraje en conseguirlo.

Además de ser famosos por esa continua lucha, la teoría más generalizada del hecho que acuñó la expresión se debe a un partido de la promoción de ascenso del año 1944 que les enfrentaba al RCD Espanyol de Barcelona. Los iban ganando por 7 goles a 1 y el árbitro, para evitar una humillación mayor, decidió finalizar el encuentro cuando todavía faltaban dos minutos del tiempo reglamentario por disputarse. Las airadas protestas de los jugadores de Alcoy fueron inmediatas, teniendo, según la prensa, el firme convencimiento de que todavía podían empatar.

 

La próxima semana continuaremos con esta serie.